Encargado de los carros de Puerto Salapétrea.
Revisa minuciosamente que la carga pesada no dañe los ejes. Aprovechando su pasado como cantero, es un obsesivo del equilibrio y del centro de gravedad de cada carro. Aunque su parquedad en palabras le da un aire distante, se le considera el artesano más fiable de todo el puerto.