Un candelabro con forma de pulpo que irradia una cálida luz.
Como si ansiara la luz en las profundidades abisales, sus tentáculos se enroscan alrededor de la vela para sostenerla en lo alto. Al encenderlo, la llama titila suavemente entre sus patas, envolviendo la oscuridad en una atmósfera tan acogedora como exótica.