Utensilio de cocina impregnado de la tenacidad de un chef experto. Contiene todo el sabor de los ingredientes del tarro y una gran variedad de sabores procedentes de distintos ingredientes, y su interior se ha vuelto más duro que el acero. Su mera apariencia deja entrever la destreza de su dueño y, más allá de ser una simple herramienta, comparte con él un vínculo digno de un camarada de armas.