Torre vigía para gatos fabricada en Demeniss. Es tan alta que, aunque eches la cabeza hacia atrás todo lo que puedas, no alcanzarás a ver la cima; solo con mirarla ya te duele el cuello. Está hecha de forma tosca con madera un poco áspera, pero para los gatos más aventureros, esos que aspiran a tocar el cielo, no hay nada más atractivo.