Una aldea de troles escondida tras las montañas del suroeste de Hernand. No les gustan los forasteros, pero como no ahuyentan a las personas buenas, también hay residentes que no son troles. Sin embargo, la comunidad sigue manteniendo unos valores conservadores muy arraigados que enfatizan la tradición, lo que provoca frecuentes conflictos de opinión con Erudipetra, que persigue el conocimiento y el progreso.
Dicen que un pedrusco caído del cielo ha roto el sello que mantenía dormido al Caminarrunas. Antes de que despierte de nuevo, deberíamos encontrar y reparar la piedra de barrera.