Cañón para equipar en la proa de un barco.
Tiene la forma de una feroz criatura sagrada. Cuenta la leyenda que un solo barco equipado con este cañón hundió a decenas de naves. Su rostro es tan aterrador que hace temblar de miedo hasta al mismísimo mar, haciendo creer a quienes lo ven que una criatura sagrada enfurecida ha aparecido de verdad.