Un manantial en mitad del desierto al norte de Muiquun. Los criminales de Muiquun son unos despiadados y sanguinarios bastardos, pero se acobardan ante quien pueda suponer una amenaza. Un individuo conocido como el "aficionado al cuero" ha establecido aquí su guarida. No solo desuella animales, sino que también les arranca la piel a los viajeros que por allí transitan para usarla como sacrificio en su grotesco arte.