El gobernador del Banco de Delesyia. Sorprendentemente, cree que invertir directamente en avances tecnológicos se ha vuelto tan predecible que ya no genera grandes beneficios. En su lugar, apuesta por el potencial de las artes y los artículos de lujo (antes exclusivos de la élite) para llegar a las masas, y está inyectando capital de forma agresiva en los sectores del arte y la cultura.