El encargado de los carros en Pailune.
Desde pequeño prefería la compañía de los caballos antes que la de sus amigos y, al llegar a la adultez, escogió de forma natural un oficio vinculado a estos animales. Es honesto y de buen carácter, por lo que tiene muchos clientes habituales, pero dicen que se niega a comerciar con quienes no respetan a los caballos.