El mercader de minerales del Taller de Lápidas. Un coleccionista que empezó a comerciar con minerales como afición, pero que, gracias a su buen ojo, solo selecciona lo mejor y atrae a muchos clientes que buscan minerales de alta calidad. Sin embargo, jamás vende las piezas más bellas: las guarda con cuidado en su colección privada.