Vendedor de estatuas del taller de lápidas. Comenzó a esculpir pequeñas piezas para no desperdiciar la piedra de alta calidad que sobraba tras fabricar las lápidas. Su destreza es tal que los clientes que acudían a por una lápida empezaron a comprar también sus estatuas decorativas; hoy en día, su trabajo es un pilar fundamental del taller.