El tintorero de la tintorería del Atardecer. Aunque su mala memoria le obliga a confiar en la intuición al mezclar los materiales, los resultados son tan excepcionales que nadie se atreve a quejarse. Su afición por el Muro del Circo le llevó a visitarlo con frecuencia, hasta que finalmente estableció una relación comercial duradera con ellos.