El carpintero del puesto comercial de Caminosal.
Debido a su volumen y a la dificultad de su transporte, los muebles son una mercancía difícil de gestionar para el gremio de mercaderes de Ventorrojo, que debe cruzar el desierto con agilidad para eludir a los bandidos. Por ello, siguiendo la política del gremio, Barnaby solo vende sus objetos a quienes se han ganado su confianza.