Un vendedor ambulante de lo más bromista al que solo encontrarás en Pororin. Se patea cada rincón de la aldea para llevar a cabo su propio trato secreto. Siguiendo las enseñanzas del jefe, solo abre su fardo ante las buenas personas; si alguien no es de su agrado, se da la vuelta con desdén y se niega en rotundo a entregarle objeto alguno.