Uno de los cuatro entes que mantienen el equilibrio en el Abismo.
Es un gran maestro que, bajo la apariencia de un trasgo, enseña el camino de la paz y la iluminación. Cuando alguien de voluntad firme necesita la fuerza necesaria para seguir la senda correcta, lo guía hasta el Claustro de Iluminación para enseñarle a despertar su propio poder.