Esta colina se sitúa en la frontera entre las Tierras Humeantes y las Llanuras Doradas, justo por donde fluye el río Denn. Debido al azufre transportado por el agua y el viento, muchos habitantes enfermaron, lo que ha dejado la zona deshabitada hasta la fecha. No obstante, ante la reciente disminución del humo de azufre, la flora y la fauna han comenzado a prosperar de nuevo.