La parte alta del río Denn, que atraviesa Pailune. En la antigüedad, cuando surgía una disputa, ambas partes se reunían a orillas del río para hacer un juramento y arrojar una ficha al agua. Si la ficha permanecía en el aire y se dejaba llevar por la corriente sin hundirse, el pacto se consideraba sellado. Por esta razón, la gente llamaba al río Denn las "Aguas de la Promesa Cumplida".