Una criatura blanca conocida como el Espíritu de las Montañas. Los mitos y leyendas que la rodean dieron origen a la cruel práctica de sacrificar cada año niños de cinco años. El día del sacrificio, el rugido del Blancuerno resuena por las montañas, como si comprendiera el sufrimiento de los padres que ofrecen a sus propios hijos.