Dios del rayo venerado por los habitantes de los alrededores de los Picos de la Canción del Viento. Ser trascendental que, según se cuenta, existe desde una época anterior a toda historia conocida y conserva intactos el poder y la sangre de los antiguos. Ha hecho de los Picos de la Canción del Viento su dominio y, con su abrumador control del rayo, ha sembrado el terror entre incontables personas.