Corona que, según se dice, fue forjada durante el apogeo del Reino Olvidado.
Entre el metal, empañado y descolorido por el paso de los siglos, se alzan formas de astas de ciervo. Las astas representan la autoridad del monarca y la joya engastada entre ellas, los ideales de la nación. Aunque por el continente circulan numerosas imitaciones, solo la corona auténtica aguarda el regreso del verdadero rey.