Una cueva profunda escondida cerca de la cima de la montaña del Lobo Argento. Su extraño entorno, donde conviven gélidas tormentas de nieve y lava hirviente, la hace prácticamente inaccesible para los humanos. Se dice que este accidentado lugar, una verdadera contradicción de la naturaleza, fue el nido de un gran dragón en épocas pasadas.