Una colina con vistas a la Bahía de la Abundancia. Se considera uno de los parajes más bellos de Demeniss. Cuenta la leyenda cuenta que el primer rey de Demeniss pidió que su tumba se construyera en esta colina cuando muriera. Siguiendo su última voluntad, aquí se erigió la Tumba Real, y todos los gobernantes posteriores de Demeniss descansan mirando al mar.