Grano, el Espada Libre.
Un mercenario contratado para controlar el acceso a la entrada del almacén del puesto comercial del Zorro Rojo. Empezó su turno de guardia temprano por la mañana. Antes del mediodía vio salir, uno tras otro, al encargado del almacén y a la tasadora. Más tarde también vio al intendente salir con las manos vacías para tomarse un descanso. Tarbo descubrió que las cerámicas habían desaparecido cuando ya se había ido. Según se dice, el intendente regresó poco antes de la hora del almuerzo.