Registro de traidores condenados a muerte
Myurdin de los Osos Negros
Ludvig de los Chacales Solitarios
Garra de Oso Blanco de los Osos Negros
Oso Blanco de la Gran Montaña de los Osos Negros
Mientras quienes traicionaron su lealtad luchaban por el poder, Pailune se tiñó de sangre y nuestros hermanos fueron encadenados por extranjeros y vendidos como esclavos.
Los nombres aquí escritos son los puñales que atravesaron el corazón de Pailune y la prueba de una deshonra eterna que debemos lavar sin falta.
Myurdin de los Osos Negros
Cegado por la codicia y por una vida de excesos, fue quien tiñó de sangre y lágrimas la tierra de nuestros antepasados. Su culpa es inconmensurable.
Aunque le cortáramos la cabeza y despedazáramos sus miembros, jamás podría limpiarse semejante pecado.
Ludvig de los Chacales Solitarios
A cambio de postrarse a los pies del tirano y mendigar unas migajas de poder, convirtió a sus hermanos en esclavos y condenó a su propio pueblo a gritar de dolor.
El final de este repugnante chacal que vendió su propia tierra debe ser tan doloroso como seamos capaces de hacerlo.
Garra de Oso Blanco de los Osos Negros
Este hombre despreció la lealtad de su padre como si fuera basura y asesinó brutalmente a los ancianos de Pailune. Tras entregar a los ancianos a los pies del enemigo, se convirtió por voluntad propia en el perro de Myurdin: un renegado despreciable.
Debemos cortarle la cabeza a este sabueso de Myurdin y recuperar así el orgullo de Pailune.
Oso Blanco de la Gran Montaña de los Osos Negros
Perdonamos los pecados de su padre, que había sido traficante de personas, pero él se convirtió en un monstruo aún peor: un gusano desagradecido que esclavizó a sus propios vecinos.
Mientras no colguemos con nuestras propias manos a ese engendro, el rencor de nuestro pueblo jamás podrá descansar.