Este nuevo invento, el «dispositivo encapsulado de circulación de bioenergía», es un aparato revolucionario que purifica las energías estancadas del organismo y maximiza la vitalidad, devolviendo al cuerpo y a la mente a un estado óptimo.
Aunque no ha obrado el milagro de curar enfermedades al instante, como planteaba el diseño inicial, bastaría perfeccionar un poco más su funcionamiento actual para que pudiera mejorar considerablemente el estado de los pacientes.
Quizá esta gran cuna sea, después de todo, la llave definitiva para liberar del sufrimiento a toda la humanidad.