Este prototipo de combate armado ha sido bautizado como «Tanque del trueno».
El tanque reutiliza y mejora una tecnología de generador descartada en el pasado, y está equipado con armamento que emplea directamente la energía eléctrica.
A petición del cliente, se ha diseñado un grueso blindaje para que pueda operar en el gélido entorno del norte. Al igual que en otros tanques, el sistema de propulsión se ha instalado en la parte superior para garantizar la libertad de movimiento y evitar sabotajes.
El diseño actual tiene unos costes de producción excesivos. Si en el futuro se reduce su altura mediante la miniaturización de los componentes, será posible abaratar los costes y producirlo en masa.