Mi último invento, la «cápsula biológica», es un dispositivo revolucionario que extrae la fuerza vital del cuerpo humano y la convierte, mediante una unidad de procesamiento, en energía para el laboratorio.
Aunque no se ha obrado el milagro de sustituir todas las fuentes de energía, como planteaba el diseño inicial, bastaría con perfeccionar un poco más su funcionamiento actual para que pudiera desempeñar un papel clave a la hora de resolver el problema de la eficiencia energética.
En ese caso... ¿ahora toca reunir humanos?
- ...Esto es una locura. ¿Cómo demonios hemos llegado a esto?