Al gran maestre del Grupo comercial Lunargenta:
Le pido sinceras disculpas por el retraso en el pago de una mercancía que debería basarse en la confianza. En aquel momento estalló el incendio y todo era un caos, pero gracias a su comprensión pude tomarme un respiro.
En señal de agradecimiento, le adjunto los intereses correspondientes a los días de demora.
A decir verdad, en una ocasión anterior al comerciar con otro gremio, me retrasé con el pago y casi acabo mal tras ser secuestrado por unos goblins. Guardaba ese recuerdo y temía que se repitiera la historia, por lo que le estoy enormemente agradecido por haber comprendido mi situación.
Le aseguro que me mantendré alerta para no volver a pasarme del plazo jamás.
Espero que sigamos manteniendo un buen vínculo en el futuro y le deseo lo mejor al Grupo comercial Lunargenta.