La sangre de las tribus se unirá y formará el río de Pailune,
y sus espadas se unirán para convertirse en la llama que abrasará al invasor.
Quien beba de esta copa, que haga suyo el dolor de sus hermanos.
Quien comparta esta copa, que entregue su vida por la libertad de esta tierra.
Ahora que por fin somos una sola tierra,
nuestro juramento fluirá eternamente en esta copa.