Cueva situada en el bosque de la montaña del Lobo Argento de Pailune. Se dice que es el hogar de una bruja, y no son pocos los que aseguran haberla visto. Sin embargo, no todos tienen esa oportunidad; se cuenta que solo se manifiesta ante aquellos que, sumidos en la desesperación, están a punto de tomar la peor de las decisiones. La propia cueva permanece oculta a plena vista, revelándose únicamente cuando ella así lo desea.