El hogar de los Melenas Grises, unificado con Pailune.
Tras expulsar a los Osos Negros y recuperar Pailune, este espacio de armonía permite a los Lobos y a los aldeanos convivir sin barreras. La alegría de haber recuperado su hogar impregna la vida cotidiana con una calidez acogedora, y las risas de la gente resuenan siempre por toda la casa de campo. Bajo la firme protección de los lobos, es un lugar cálido donde aldeanos y viajeros se mezclan para disfrutar de la paz.