La iglesia de Solumen en Vellua.
Como centro neurálgico de la aldea, celebra dos misas matutinas para marineros y granjeros. La misa vespertina solía ser una animada reunión en la que se contaban noticias, pero a medida que se intensificaron los ataques piratas, se convirtió en un lugar para rezar por la seguridad de la aldea.