Una aguja situada en el Ojo de Hielo. Aunque el propio Ojo de Hielo resulta profundamente extraño, esta torre—que irradia un aura helada y penetrante—no hace más que intensificar la sensación de extrañeza. Se dice que ninguna alma ha pisado jamás las escaleras de caracol que serpentean hacia la cima, tanto por dentro como por fuera.