Un puente blanco que conecta a Varnia con el Desierto Carmesí. Como único paso para que los forasteros entren en Varnia, la leyenda dice que quienes tengan malas intenciones jamás podrán cruzarlo. Históricamente, todo invasor que intentó apoderarse de estas tierras encontró aquí su final, incapaz de atravesar la puerta.