Un pico rocoso que se eleva desde el corazón de la Bahía de la Abundancia. A lo largo de los años, el viento y el agua han esculpido estos impresionantes pilares de piedra que se alzan imponentes en medio del mar. Cada mañana, una espesa niebla marina cubre la zona, lo que confiere a la región una atmósfera mística y etérea.