Al conde Marshell:
Los asuntos de fuera han quedado en manos del conde Byron, así que centraos en sofocar los disturbios internos.
En este asunto, debéis asumir por completo la responsabilidad de la situación interna de Demeniss y mantenerla bajo control.
Lo más urgente es purgar a quienes se oponen a «su» voluntad. No escatime en medios para desmantelarlos o atraerlos a nuestro bando para expandir nuestras facciones.
Si alguien se atreviera a rechazar estas órdenes hasta el final... envíe una lista con sus nombres. El día del gran acontecimiento, nos encargaremos de ellos de una vez.
Os lo confío porque creo en vuestra valía; confío en que lo haréis bien, sin el menor error.
B.