Busco a alguien que pueda conseguirme pieles cálidas.
Cada día hace más frío y la temperatura no deja de bajar. Se me quedan las manos heladas y así no puedo trabajar fuera. Necesito cuero para hacer unos guantes de abrigo. A quien me traiga la piel, le ofreceré una buena recompensa.
—Ronnard, tienda del pueblo de Pailune