Líder del Retiro de Arenablanca.
De origen humilde, Karim logró ascender hasta convertirse en un alto cargo de la fe gracias a su esfuerzo incansable. Quizá por ello, defiende que todo el mundo debería tener la oportunidad de participar en debates teológicos, lo que le genera constantes conflictos con quienes sostienen que el poder para dictar las leyes y normas de Varnia debe recaer exclusivamente en la alta jerarquía religiosa.