Una zona costera que une Maderaférrea con la Bahía de la Abundancia. Las olas suaves y las arenas finas se extienden por la costa, mientras las aves marinas vuelan por la orilla. Al atardecer, mar y cielo se tiñen de rojo, fundiéndose en una vista espectacular. Sin embargo, al encontrarse bajo los acantilados, el acceso no es sencillo.