Un lugar sin retorno: el laberinto del desierto
En una noche tan oscura que hasta la luna se ocultó, una pareja cayó por un acantilado.
Al abrir los ojos, se encontraron rodeados de paredes de roca. Aquel paraje era un laberinto natural, esculpido por el viento y el agua.
Lamentablemente, la pareja nunca logró escapar y se dice que, aún hoy, en algún rincón de ese laberinto, puede verse a ambos descansando en un sueño eterno.