Una amplia meseta situada en el corazón de las tierras altas de Campoverde. Se caracteriza por una suave pendiente que se alza como si quisiera alcanzar el cielo. Caminar por su inmenso horizonte, acompañado por la brisa suave y el sol cálido, suele aligerar el alma. La leyenda cuenta que en la antigüedad aquí se celebraban rituales y festivales.