Combatiente de los Melenas Grises.
Aunque su destreza con la espada y el escudo es notable, tiene un defecto fatal: es un ludópata empedernido. Convierte cualquier actividad en una apuesta, desde las partidas de cartas hasta las peleas callejeras, y dicen que es incapaz de reconocer a su propia familia cuando está sumido en el juego. Pese a ello, tiene buen corazón.