Rastreador de los Melenas Grises.
Es de pocas palabras y le gusta sentarse a solas, absorto en sus pensamientos. Sin embargo, si la disciplina flaquea —ya sea por falta de suministros o porque una tienda de campaña está mal montada—, lanza reprimendas con una voz sorprendentemente atronadora. Al ser tan exigente consigo mismo como con los demás, siempre predica con el ejemplo, evitando así cualquier tipo de queja o resentimiento.