Barbero de los Melenas Grises.
Un alma bondadosa y devota que pasaba cada noche leyendo las escrituras sagradas y rezando. Aunque llegó a convertirse en sacerdote, prefirió ayudar a los demás con las tijeras en lugar de una espada. Cuando las cosas se ponen feas, sus compañeros suelen visitarle bajo el pretexto de que le hagan un corte de pelo solo para recibir consuelo.