Rastreador de los Melenas Grises.
Atormentado por alucinaciones auditivas desde niño, su entorno lo alentaba asegurando que poseía dones espirituales. Sin embargo, él solo sufría ante unas voces que cada vez cobraban más fuerza. Incluso tras unirse a los Melenas Grises, el ruido no ha desaparecido del todo, pero sus compañeros intentan tratarlo con la mayor comprensión y consideración posibles.