Investigación de la Raíz celestial
Al principio, la Raíz celestial ni siquiera era objeto de estudio.
Apenas se conocían las propiedades de esta planta trepadora.
Solo unas pocas personas aficionadas a los sabores amargos la hervían en agua para beber la infusión.
Todo cambió gracias a un gato enfermo del pueblo.
El gato calicó que vivía en el centro contrajo un día lo que parecía una neumonía y ningún remedio conseguía curarlo.
Su estado empezó a mejorar después de beber una infusión de Raíz celestial que alguien había dejado allí.
Poco después de bebérsela entera, el gato se recuperó,
y desde entonces los shai comenzaron a investigar las propiedades de la Raíz celestial.