[Mandamientos de sangre de los Osos Negros]
Primero. Recordad el linaje del frío extremo.
No olvidéis que somos guerreros fuertes que han sobrevivido a la vida salvaje y a implacables ventiscas. Solo a aquellos lo bastante fuertes como para no temer a la muerte se les permitirá llevar el nombre de Oso Negro.
Segundo. Recordad el derecho del depredador.
La debilidad es un pecado, por lo que usaremos la vida de los débiles como un escarmiento de muerte. Todo lo que perteneció a los caídos pasa a ser de los vencedores, así que dadlo todo para no ser derrotados.
Tercero. Recordad el orden de la fuerza.
Aquellos que carezcan de fuerza no podrán liderarnos. La autoridad del jefe proviene exclusivamente de un poder militar abrumador. Jamás deberá rechazar el desafío de nadie, y en el instante en que sea derrotado, perderá todo derecho al mando.
Cuarto. Recordad la cacería del oso.
Cualquiera que pertenezca a los Osos Negros debe cazar en soledad a un oso gigante en el bosque. Al vestirnos con la piel del oso que hemos cazado con nuestras propias manos, grabamos en nuestro cuerpo la ira de la bestia y su espíritu de lucha.
Quinto. Recordad la sucesión de sangre.
Todo esto se hace para heredar la fuerza de nuestro primer jefe, quien mató a puñetazos y a manos desnudas a un oso negro legendario en medio de un frío abrasador. Recibid ese gran espíritu de lucha con todo vuestro ser.