Un cañón situado cerca de la frontera entre los territorios demenissiano y de Hernand. Es conocido por su terreno escarpado y accidentado, donde un solo paso en falso puede resultar fatal. Sin embargo, en los prados situados justo encima de los acantilados, a menudo se puede ver ganado pastando tranquilamente, aparentemente indiferente a la precaria caída que hay detrás de ellos.