Unas ruinas accesibles a través de las colinas de Barbárbol. Al descender a las profundidades, se descubren trampas letales con púas ocultas en el suelo, como si se quisiera garantizar que ningún invasor fuera perdonado jamás. Se cree que muchos aventureros han intentado el reto, pero se dice que ninguno ha logrado superar estas trampas mortales y regresar con vida para contar el secreto de las ruinas.