Un espacio subterráneo oculto en el Bosque Castañeante. Tras cruzar una entrada tan estrecha que apenas permite el paso de una persona, se revelan unas instalaciones subterráneas mucho más amplias y robustas de lo esperado. Sus gruesos muros de piedra y su minuciosa construcción demuestran que este lugar es el último legado de una fortaleza erigida en tiempos remotos.